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Nuevo misterio sobre una obra robada de Cézanne

Un nuevo misterio surgió en el caso de los cuadros robados del Museo Nacional de Bellas Artes, pertenecientes a la colección Santamarina, en la Navidad de 1980.
Como paso previo a la devolución de tres de las obras encontradas en esta ciudad a la Argentina, que se efectuará pasado mañana, la decana de los jueces de instrucción, Fabienne Pous, fue a verlas. Sorpresa: estaba el "Retrato de una mujer", de Pierre Auguste Renoir, y estaba también "El llamado", de Paul Gauguin.

Pero en reemplazo del "Recodo del camino", de Paul Cézanne, encontró una obra de Albert Lebourg también robada del museo argentino, admitió ayer LA NACION el secretario de Cultura de la Nación, José Nun, en diálogo desde Buenos Aires. "No sé el valor exacto de cada obra, pero todo haría suponer que la de Lebourg es de un monto obviamente menor que la de Cézanne", aseguró Nun, quien confesó no poder creer lo que había pasado.

¿Durante todos estos años la justicia francesa no fue a chequear que los cuadros que aceptó devolver efectivamente estaban? "Y? evidentemente no", dijo, consternado.

Lo que se sabe hasta ahora es que las piezas, todas de la ex colección Santamarina, fueron introducidas en Francia en 2002 por un ciudadano taiwanés en representación de otro, de apellido Lung, con la intención de venderlas por intermedio de la galería parisiense Darga Langsberg. Tanto Interpol como otras agencias privadas tenían el listado de las piezas robadas publicado en sus páginas de Internet, lo que permitió alertar a la justicia francesa del hallazgo.
Durante los últimos tres años se realizó un trabajo intenso de recuperación. La justicia penal argentina, en ese entonces por medio del juez Ricardo Warley, libró un exhorto en el que requirió la repatriación de las obras. La Secretaría de Cultura de la Nación, junto con el embajador argentino en Francia, Archibaldo Lanús, participó de reuniones con expertos legales y magistrados a fin de mantener el embargo de las obras trabado en un juzgado civil francés y lograr su restitución.

"Siempre se habló de un Renoir, un Cézanne y un Gauguin, porque eran las tres obras que la galería puso en su catálogo cuando intentó venderlas. Como aparecían en la página de Interpol como robadas, se pudo empezar el proceso para su repatriación. Todo este tiempo estuvieron depositadas en la galería, cuyos responsables tendrán mucho que explicarle al juez Norberto Oyarbide, actuante en la causa en este momento. En cualquier país del mundo, en cualquier sistema penal del mundo, es muy seria la situación para un depositario que no entrega el depósito", dijo Nun.

Pero si el juicio era por un Cézanne, ¿podrán traer a la Argentina el Lebourg? Nun cree que sí: "La totalidad de las obras robadas al museo fueron denunciadas. Ahora, al enterarnos de que estaba el Lebourg, pedimos al juez que incluyera dicha obra en el exhorto librado para la repatriación", dijo.
Otro conflicto

Pasado mañana, de no haber más sobresaltos, se procederá a habilitar la entrega de las obras a las autoridades nacionales en la persona del director de Museos y Patrimonio, Américo Castilla, de quien depende el Museo Nacional de Bellas Artes. El juez Oyarbide, y el embajador Lanús participarán del acto formal de entrega.

En tanto, hay otra cuestión por resolver: un conflicto de honorarios con la firma británica Art Loss Register, dedicada a la recuperación de obras de arte. Años después de la desaparición de las obras, en 1980, Art Loss Register advirtió que el Gauguin, el Cézanne y el Renoir que estaban en el catálogo de la galería eran las del museo, pidió el embargo preventivo de las obras y empezaron las tratativas por la vía civil.

"El ciudadano taiwanés de apellido Lung, que aparentemente no podía entrar en Francia y había mandado un emisario, hizo varias propuestas, como la de devolver dos obras y quedarse con una. Finalmente ofreció devolver todo si quedaba limpio su nombre y honor para poder entrar en Francia. Esto se acordó, pero nunca pudo concretarse nada porque el día de la audiencia final su abogado fue preso por contrabando", dijo Nun.

"Mientras tanto, con Art Loss Register se habló de firmar un convenio para pagarles honorarios por la recuperación de las obras. Pero curiosamente nunca firmaron los papeles. Como veíamos que la vía civil no prosperaba, se nos ocurrió activar la vía penal y así conseguimos la devolución. Entonces, los representantes de Art Loss Register se desesperaron y quisieron firmar, pero ellos no tienen nada que ver con la vía penal", aclaró.
En concreto, Nun dijo que no se les pagará el honorario de 70.000 dólares que pretendían por la recuperación de obras por la vía civil, pero sí "es aconsejable una recompensa por haberlas encontrado en primer lugar, a ver si logran de esta manera encontrar las que faltan". Obviamente, la gente de Art Loss también habló todo este tiempo de un Cézanne y no de un Lebourg.

En cuanto la jueza a cargo de la causa haga entrega de las obras, éstas serán retiradas por los camiones de seguridad de Christie´s, que las llevarán a sus depósitos, donde se procederá a su peritaje y envío de regreso al país debidamente aseguradas. El embajador Lanús gestionó ante Christie´s la colaboración gratuita para esos fines y la donación de una persona que prefirió mantener su anonimato y cubrirá los gastos de seguros y envío al país.

Fuente: La nación online