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Pequeños genios en el Museo de Arte en Vidrio

Pequeños genios en el Museo de Arte en Vidrio

Con dos euros, imaginación y muchos artículos de manualidades, se crean los jóvenes genios del arte en vidrio. El Museo de Arte en Vidrio de Alcorcón (MAVA) ha desarrollado en los últimos cuatro meses talleres de forma y color con niños y niñas de 4 a 10 años con este resultado: una exposición de casi 100 piezas artesanales elaboradas por los más pequeños del municipio.

Queremos abrir el museo a la ciudad, que no sólo sea un espacio con obras, sino en el que los escolares desarrollen su creatividad y su imaginación, señaló su directora, María Luisa Martínez.Y el resultado no ha podido ser mejor.

En la última semana de junio, el público que se acercaba a ver las obras de prestigiosos artistas en vidrio, acumuladas en este santuario alcorconero, se quedaba impresionado con el León que hizo un niño de siete años con una botella, una caja de huevos y pedazos de plásticos recortados y pintados a modo de orejas. O la abeja, confeccionada como si fuera el robot R2D2 de la Guerra de las Galaxias.

Porque en los cinco talleres, por los que han pasado una media de 20 niños y niñas, se trabajaba la luz, el color, la perspectiva... y lo más importante: la creatividad, tremenda y descomunal de los precoces genios, no a partir del vidrio, sino de las botellas de plástico.

Ha sido básica la ayuda de la asociación de Amigos del MAVA, con una de las monitoras al frente. Esther, profesora del colegio Giner de los Ríos, quien cogía a los chavales a las 17 horas del martes y hasta las 19 horas los tenía embobados en un proceso de crear esculturas a partir de botellas de plástico. Al final, ante la atenta mirada de los padres se mostraban auténticas piezas de coleccionista.

Antes, pero, Esther les enseñaba las obras de arte en vidrio, les hacía concentrarse en sus sueños y les ponía multitud de piezas sobre la mesa y les ayudaba a crear de la nada. Hay obras tan perfectas que ni a los autores se les ocurre el título, decía la monitora en referencia a un trabajo de una niña de cinco años. Colorines de Blanca, que pensaba en las montañas cuando la hizo, El señor de los ojos grandes, La botella de Sara, de cuatro años; El cíclope de Mario; Gotita de agua, de Miguel; Jorge hizo La cápsula espacial, inspirado en el espacio y similar a un cohete, elaborado con cajas de cartón; Olalla tuvo a Orejotas, y Álvaro una de las más bellas y originales piezas: La piscina de juegos.

Fuente: Segunda Mano

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